Constancia - semana 1

¿Qué es la Constancia?

Una buena definición de Constancia es: “Firmeza y perseverancia del ánimo en las resoluciones y en los propósitos”.* 

 

La constancia es mantenerse firme en lograr las metas que se establecen para lograr un objetivo que se culmina exitosamente. Es la virtud con la que conquistamos metas y alcanzamos el éxito. No significa que todo tenga que ser exactamente igual ya que la constancia no es estática, significa que me mantengo firme y persevero hasta lograr mi objetivo.

 

Para tener constancia es importante tener una intención. Con una intención clara, las acciones a seguir también serán claras y precisas y así podemos tener constancia. Cuando tengo un deseo verdadero de crear y lograr algo, entonces la constancia me permitirá crear hábitos llenos de vitalidad y una energía que nos impulsa a seguir adelante con alegría y pasión.

 

Cada intención tiene una vibración única que nos permite atraer lo que necesitamos para crear lo deseado. Es indispensable ser constante con esa vibración en mis acciones, palabras y pensamientos en concordancia y coherencia. Debo de pensar y expresarme de acuerdo a lo que deseo y mis acciones deben de reflejarlo y crearlo.

 

Pueden suceder muchas cosas inesperadas o no planeadas dentro de lo cotidiano de nuestras vidas, con constancia podemos mantener el rumbo de nuestros propósitos y perseverar hasta lograrlo. La constancia debe de ser en todos las áreas de nuestra vida y debe de estar alineada en pensamiento, palabra y acción.

 

Incorpora Más Constancia en Tu Vida

 

Primero analiza con honestidad, ¿eres una persona constante?

 

Si tu respuesta es sí, tu objetivo esta semana es ver si eres constante en todas las áreas de tu vida y analizar si eres igual de constante en cada área. Es probable que seas más constante en algunas áreas o aspectos que en otros. Practica ser igual de constante en cada área, identifica qué factores hacen que sea más fácil ser constante en unas actividades o áreas que en otras y busca la manera de integrarlos para ser constante en todas las áreas. Dedícale un poco más de tiempo a las áreas que deseas mejorar.  

 

Si tu respuesta fue no, esta semana empezaremos a incorporar la constancia en tu vida. Elige un área de tu vida en la que sabes que te falta constancia. Establece 10 minutos al día para hacer algo relacionado con esa área de tu vida. Puede ser leer más, arreglar o limpiar tu casa, hacer ejercicio, hacer algo del trabajo, tu elige. Cuando sea el momento de dedicarle esos 10 minutos a la actividad que elegiste, recuerda tu intención y hazlo con alegría y emoción. Haz el esfuerzo de hacerlo y no crees pretextos o excusas para evitarlo.

 

 

Al terminar los 10 minutos tu decide si quieres dedicar más tiempo a tu actividad o si deseas cambiar. Cada día podrás ver que es más fácil dedicarle tiempo a tu actividad elegida y que se vuelve algo constante en tu día, te recomendamos seguir todo el mes con esta actividad o por lo menos 21 día, ya que hay estudios que sugieren que en 21 días se crea un nuevo hábito. Tener un hábito ayuda a tener constancia.

 

Tips para lograrlo

  • La rutina nos ayuda a ser constantes, puedes poner una alarma cada día a la misma hora con el título de la actividad que vas a realizar y hacerla en ese momento. Si no eres fan de la rutina o tus días tienen horarios diferentes, se creativo con los horarios y ponte una alarma diaria en diferentes momentos cada día, sólo recuerda dedicarle esos 10 minutos diarios a la actividad del área en donde deseas ser más constante.
  • La repetición también nos ayuda a lograr constancia. No significa que tengas que hacer lo mismo todos los días sino que cada día mantengas el enfoque de lo que deseas lograr y darte tiempo para generar acciones y pensamientos similares en vibración.
  • Conoce tu motivación, saber para que o por qué estás buscando ser constante en ciertas tareas o actividades te dará un impulso de inspiración, motivación y dedicación. Mantener el enfoque de lo que deseas lograr te ayudará a generar constancia en acciones y pensamientos. 
  • Si necesitas prepararte para poder realizar cualquier actividad es mejor estar listo antes de establecer el tiempo para hacerlo. Toma en cuenta que esa necesidad de preparación puede venir desde una procrastinación, que es algo que queremos evitar. Busca hacer actividades con lo que tienes y generar la constancia antes de dedicar más tiempo y esfuerzo en las “herramientas y/o materiales” necesarios. Poco a poco encuentra el tiempo para adquirir los materiales y/o herramientas que necesitas pero no permitas que la falta de “algo” te impida realizar tu actividad.
  • “La práctica hace al maestro”. Puede ser que cuando empieces requieras de mayor esfuerzo o que aún no tengas el talento o la habilidad que deseas. No te des por vencido, la práctica te ayudará a mejorar y aprender. La constancia es practicar y hacer con consistencia. 

Lo Contrario....

 

La costumbre o lo habitual no es lo mismo que la constancia. Cuando caemos en hacer cosas por costumbre o nuestras actividades diarias se vuelven una rutina por comodidad o por que es más sencillo, caemos en la desidia y la desilusión. Esto es común cuando sentimos que es importante ser responsables, cumplir con nuestros compromisos y salir adelante en la parte económica, familiar o/y profesional. Puede ser que en un principio todo parecía nuevo y emocionante y establecemos un ritmo y actividades para crear esa solvencia financiera, esa unión familiar y/o ese éxito en el trabajo. Aunque todo esto es importante, también siempre debes de mantener esa ilusión de vivir algo increíble, la emoción de lograr algo nuevo, la maravilla de sentir felicidad, pasión y amor a cada momento.

 

La constancia no debe confundirse con una rutina aburrida, ni con monotonía o terquedad. Cuando sientas que haces cosas por costumbre, por deber y/o obligación, porque es más fácil o porque así es la vida, ¡detente! y comienza a enfocar tu rutina y tus actividades hacia lo que te hace feliz. Incluye en lo que ya haces, cosas que te gustan y no dejes de hacer cosas nuevas e interesantes para reavivar la llama de tus sueños y vivirlos de verdad.

 

Si por cualquier motivo empiezas a postergar o no hacer la actividad diario, analiza por qué. Puede ser que la motivación no sea la adecuada o que realmente no estás encontrando las actividades que te gustan. Recuerda que si no te gusta, no te inspira; si no te inspira, no es algo que realmente quieres lograr. Decide explorar otros objetivos o sueños que realmente te apasionen.

 

La constancia traerá a tu vida satisfacción, determinación, perseverancia, fuerza, éxito.

 

¡Sé constante y vivirás tus sueños! 

 

*Fuente: Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.