La cooperación es parte de un equilibrio perfecto

La cooperación es parte de un equilibrio perfecto

Todo lo que existe en la naturaleza tiene un equilibrio perfecto. Algunas veces ese equilibrio se tiene que ajustar, pero siempre todo se equilibra por sí mismo de la mejor manera. Como en los elementos de la naturaleza, cuando sopla el viento, no siempre sopla fuertemente, algunas veces es una brisa ligera; cuando llueve, luego sale el sol. Todo está en armonía y todos los elementos se necesitan mutuamente para crear el medio ambiente necesario para coexistir. De una cierta manera, eso también sucede con los seres humanos. Nuestras creaciones individuales deben de fluir con las creaciones de los demás y al mismo tiempo tener elementos que vayan en conjunto.

 

Todo lo que hacemos es sumamente importante y reconocer su importancia e impacto es necesario para que nuestras creaciones siempre se manifiesten, no solo en el ahora, sino que se manifiesten de la mejor manera y de la forma en la que más lo deseamos. Nuestro poder de creación será completamente ilimitado cuando creamos en conjunto con lo divino y crear en conjunto con lo divino es crear en conjunto con nuestra verdadera naturaleza que es luz y amor. Nuestra verdadera esencia nunca va en contra de todo lo que existe, ya que es luz y la luz no existe en la oscuridad, al contrario la luz transforma la oscuridad.

 

Al aceptar nuestra verdadera esencia, aceptamos nuestra individualidad dentro del todo y nos permitimos crear en conjunto y a través de lo que nos rodea. Permitimos el amor del creador, el apoyo de los demás, el apoyo de nuestro entorno y actuamos conforme a estas energías sabiendo cuándo y cómo es el mejor momento para actuar y crear, nunca en contra. Si entendemos esto, entendemos que hay momentos y formas para lograr lo que sea y lo que más nos ayuda es que parte de nuestro enfoque sea hacia el bien común y así también ese bien común será nuestra base, apoyo y fundamento para vivir nuestros sueños particulares. Sin una base o fundamento adecuado nuestros sueños tampoco puede concretarse por completo. Dicho en otras palabras, yo no puedo crear algo si mi entorno no me lo permite. Tengo que influenciar mi entorno para crear y mi entorno influencia mi creación. Si mi influencia es positiva, lo que recibo también lo será.

 

Dicho esto, no podemos cambiar a los demás, podemos inspirarlos y podemos, en su defecto, cambiar nuestro entorno. Podemos pasar la vida entera queriendo forzar a los demás a ser lo que yo deseo, lo que necesito y lo que creo es mejor para ellos, pero recuerda que el libre albedrío es inquebrantable y muy poderoso. Es mejor buscar inspirar a los demás y crear un entorno que me permite crear mis sueños. No puedo hacerlo completamente solo, nos complementamos y apoyamos mutuamente, solo es cuestión de tener aceptación, entendimiento, bondad y claridad para lograr lo que deseamos. 

Crea ambientes de cooperación 

Enfócate en tus sueños y observa cómo es tu entorno, ¿es propicio para que tus sueños se manifiesten?

 

Observa de nuevo tu entorno y lo que se requiere para crear tus sueños en tu realidad y encuentra la tarea necesaria para que así sea. ¿Qué tendría que cambiar para entrar en cooperación? ¿Qué hace falta para tener un equilibrio perfecto? ¿Cómo confío en mi entorno? 

 

Ahora no se trata de los demás. Se trata de ti, ¿cómo puedes tu cooperar con los factores externos para crear un ambiente de más equilibrio? ¿Qué puedes tu hacer por los demás o por tu entorno para entrar en cooperación? 

 

Encuentra las actividades que necesitas para lograrlo. Empieza con la observación, sin juicio, simplemente viendo las cosas como son y encontrando lo que se requiere para entrar en un equilibrio perfecto que permite el libre albedrío de cada individuo. 

 

En todo lo que observas, lo que haces, lo que planeas, ¿dónde está la energía divina? ¿Confías en lo divino? 

 

  • La observación es activamente poner atención en lo que está sucediendo en tu entorno. Esto nos permite tener entendimiento y encontrar áreas de oportunidad para la cooperación y convivencia armónica, además de permitir que los demás actúen con libertad.
  • La energía divina se encuentra en todo lo que hacemos, solo es cuestión de observar, confiar y reconocer que todo existe gracias a la divinidad. Con esta energía, ve como todo se acomoda para que todo sea posible. 
  • Es común ver las faltas de los demás, exigir su cooperación hacia mí y mis necesidades; pero al observar y buscar el equilibrio perfecto podemos ver que para que los demás cooperen conmigo yo debo cooperar con ellos. 
  • Toma las oportunidades de cooperar con los demás, pide sentir la energía divina para fluir con tu entorno y cooperar con la creación de quienes te rodean de manera espontánea. 

Algo que nos ayuda a mantener nuestra cooperación...

Entrar en la energía de la cooperación viene desde nuestra esencia, no debe ser algo forzado ni obligado; cuando fluimos con nuestra esencia, nuestra energía y nuestro entorno, veremos que podemos ofrecer mucho más, que podemos influenciar, cambiar nuestro entorno para nuestro beneficio y el de los demás, podremos ver que en conjunto logramos mas.  

 

Permite que sea tu esencia verdadera la que te guíe, si hay miedo, desconfianza, enojo o dolor, puedes estar reaccionado a un trauma del pasado, no a lo que está sucediendo en el ahora. Para manifestar debes estar en el presente y ver al futuro.

 

Conócete, cuestiona tus limitaciones, descubre tu verdadera esencia, ámate y veras que la cooperación es parte de ti y una manera de crear y entrar en armonía con tu entorno. Fluye con todo, confía en lo divino y nada es imposible. 

 

Reconoce quién eres, cuales son tus talentos, tus virtudes, lo que tu ofreces que es único. Al reconocerte sabrás lo invaluable que es tu participación y desde tu propia energía podrás entrar en cooperación.

 

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